Roxie y Pierce siempre están discutiendo, y esa no es forma de comportarse para un padrastro y una hijastra. Para arreglar su relación, buscan la ayuda de Quinton y Natalie. Quinton está entrenado para ayudar a familias a organizarse, y su hijastra Natalie siempre está ahí para ayudar. Los métodos de Quinton son más que poco convencionales, pero de alguna manera, siempre sabe la solución. Las tácticas de Quinton con Roxie y Pierce se vuelven cada vez más sexuales hasta que, finalmente, los tiene uno contra el otro, con la polla de Pierce prácticamente rozando el coño de Roxie. Pierce tiene que intentar no ponerse duro mientras las perfectas tetas de Roxie se presionan contra él. Es una sensación salvaje estar piel con piel con su hijastra, y tanto Roxie como Pierce se sienten excitados, aunque saben que está mal. Para facilitarles el ejercicio, Quinton propone un intercambio de hijas. Pierce puede ponerse cómodo y tener relaciones sexuales con Natalie, mientras Quinton le presta atención a Roxie. Pronto, ambas chicas se están chupando la polla, y poco después la están montando. Cuando Roxie y Pierce se sienten listos, vuelven a intercambiarse, así que ahora Pierce tendrá la oportunidad de follar con su propia hijastra. Saben que es un tabú, pero el ejercicio los acerca más que nunca.