Tommy Pistol, durante su hora de almuerzo en el coche, ve sin querer a Madison Morgan sin ropa interior cuando se agacha a recoger algo. Al notarlo, Madison le pregunta si su marido lo ha enviado a espiar y, sin previo aviso, le pide que lo lleve a casa. Al llegar, lo invita a entrar y lo sorprende insistiendo en tener sexo antes de que su marido regrese.